Todos hemos conocido la faceta bonachona del Papá Juan Pablo II. Siempre tan dicharachero y bromista. Pero pocos conocen una extraña afición que practicó en secreto durante toda su vida. Desde su niñez, se dedicó a matar palomas. Les tenía un odio incomprensible, insólito, inhumano,irracional, no acorde con su la infinita bondad que mostraba ante su público.
Este odio hacia las palomas, símbolo de la libertad, siempre intentó ser tapado por los servicios secretos del Vaticano. Sabían que podía dañar su imagen y eso lo es todo actualmente. Ya en algunas biografías no oficiales, se hacía reseña de su asco por las ratas voladoras, y la extraña satisfacción y paz que conseguía aniquilándolas. Su método favorito era a zarpazos (como se puede ver en la instantánea mostrada (en ciertas situaciones no podía controlarse y sus instintos salían a relucir).
He aquí un ejemplo de que todo el mundo tiene un lado oscuro, violento, depravable. A algunos les da por matar palomas y a otros por dedicarse a la política. ¿Cuál es tu lado oscuro?

Posdata: Descanse en paz…. en el cielo, matan

El cazador

do palomas con los angelitos.