En algunos casos, dejar ser al otro es la mejor defensa que podemos encontrar.
La gente idiota es taaaaan idiota (valga la redundancia) que solita sola se manda a la mierda, y uno no tiene más que hacer que correrse a un lado para dejar que el mencionado idiota tome carrera, agarre impulso y se estrelle contra la pared.
Esforzarse por exponer al idiota muchas veces te convierte en idiota a ti. No lo seas. Dejalo solo que ya va a caer.
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